jueves, 27 de junio de 2013

Acerca de la Inteligencia Oculta tras los Ovnis, por Débora Goldstern



Acerca de la Inteligencia Oculta tras los Ovnis - Débora Goldstern

Acerca de la Inteligencia
Oculta tras los Ovnis
Débora Goldstern


Muchas veces cuando se me inquiere cual es la opinión observada acerca del tema ovni, respondo, que considero al ovni como un fenómeno encarnado por una inteligencia, vinculada estrechamente al hombre del cual creo se retroalimenta.

Por supuesto que esta tesis no es compartida por muchos investigadores, quiénes postulan a la incógnita ufo, como un factor exclusivo y de índole extraterrestre, donde visitantes estelares incursionan de vez en cuando en nuestro planeta.

Pero como digo, no todos aceptamos la versión “hermanos del espacio”, de la cual sostengo, no soy partícipe. Estoy muy lejos de comulgar con la “versión estelar”.

Desde Crónica Subterránea siempre emitimos un camino donde el esoterismo, es una de las vías elegidas, que creemos puede ayudar a encontrar respuestas, sobre el real significado de la presencia ovni en la Tierra.

Como ejemplo de esta opción, tenemos el espiritismo, asunto denostado y rechazado por muchos estudiosos que no admiten la posibilidad de semejanza entre ambos fenómenos.

Sin embargo, algunos autores se atrevieron a pensar esta posibilidad, legando algunos aportes más que interesantes, sobre esta realidad impensada para muchos.

Uno de esos trabajos corresponde a un investigador y científico argentino, Cándido Victor del Prado, mejor conocido como Elanio.

Veamos.

¿Qué materialidad tienen los ovnis?

Es difícil determinar. Dejan huellas sobre la tierra que permite suponer el peso de una estructura física. Son fotografiados y detectados por el radar y el sonar, lo que señala consistencia y emiten luces que impresionan nuestra retina. Se presentan de improviso, como surgidos de la nada y se esfuman de la misma forma. En el año 1945, un bombardero americano B-29 fue perseguido por una de esas misteriosas bolas de fuego, que los pilotos ingleses, durante la Segunda Guerra Mundial, denominaban foo fighter. El piloto maniobró para evitar la colisión, pero no pudo impedir que se precipitara sobre su avión. Lo sorprendente fue que nada sucedió, pues la bola atravesó el fuselaje y luego desapareció. La tripulación pudo verificar que ese fuego no tenía consistencia material y que sus afluvios no quemaban. Otros testigos indican que era posible ver las estrellas a través de ovnis visualizados, hecho que pudo ser verificado por este autor durante el avistamiento de Chosica, Perú.

Todo hace suponer que su materialidad, es condición graduable determinada por posibilidades físicas del ambiente en que desean manifestarse. Tal como acontece con los fantasmas. Se ha señalado insistentemente las dificultades para observar una entidad fantasmal total. Generalmente, es solamente una nube vaporosa que intenta adquirir forma y sólo aparece una mano, un rostro o líneas imprecisas de una figura humana. Su materialidad, como sucede a veces con los ovnis, es débil, ya que se puede ver a través de sus formas los objetos”.

La Energía Vital Universal

Para que sea posible la comunicación entre mundos, bloqueados por sus diferentes estructuras físicas, es necesario admitir alguna forma de energía (de alguna manera hay que definirla), común para todas las creaciones por igual.

Ella es la Energía Vital Universal, que cubre todos los espacios conocidos y desconocidos, de la obra de Dios. Fuerza inteligente, o que responde plásticamente a las voluntades inteligentes, fue siempre concebida y designada en muchas formas (Prana, Mana Telesma, etc.). La Ciencia no cree en ella, pero su existencia es un imperativo deducible del mundo de la vida, que indica un principio poderoso y mágico.
Los extraterrestres la utilizarían indirectamente provocando a través de nuestro psiquismo toda suerte de fenómenos extraños. Esta idea nos predispone a aceptar en conjunto los testimonios de ovnis y fantasmas, sin pronunciarnos sobre ningún caso en particular, valen por su repetición y coincidencia en la historia.
La vertiginosa difusión de las prácticas espiritistas, tuvo la virtud de llamar la atención del mundo científico, hacia un campo de estudio cuidadosamente evitado. La metapsíquica del siglo pasado, donde tantos y tan grandes científicos tuvieron conocimiento de la existencia de la energía ectoplasmática, afectó arraigados conceptos filosóficos, religiosos, e hizo tambalear la solidez de muchas leyes físicas. Porque el ectoplasma, esa indefinible energía que parece emanar del cuerpo humano, no pertenece ni está registrada en el contexto científico, pero posible o imposible, existe y hay pruebas de ellos.

Capaz de plasmar una mano, un rostro, o modelar una criatura viviente, representa la modalidad a nivel terrestre, de la Energía Vital Universal. Freiherr von Schrenck Notzing, como investigador y testigo la describe así:

El proceso elemental, el primero que se presenta ante el observador, es la aparición de una materia móvil junto al cuerpo del médium, el estado de la evolución teleplástica. En un comienzo aparece ese fenómeno visto ópticamente, difuso, en forma de nubes o también similar a formaciones de fino humo de color blanco gris. Si su formación básica es realmente gaseosa (como lo supone Crawford) o solamente lo parece, no está aclarado, ya que las impresiones ópticas obtenidas por fijación a la luz roja ofrecen débiles imágenes de los objetos reales … En su desarrollo más avanzado se obtiene la impresión de tejidos orgánicos, compactos o conglomerados que a través de todo el período de observación conservan en rasgos generales su diseño básico … Todos los observadores que como el autor, tuvieron en su mano esa materia, la describen como algo fresco, mucoso, pegajoso, y relativamente pesado, como si se tratara de tejidos orgánicos y además como algo que tiene movimientos propios. La sensación producida por esa materia en la palma de la mano es comparable a la que puede producir un reptil vivo”.

A la Energía Vital Universal, de proteiforme inspiración, capaz de revelarse con sutiles diferencias, los modernos parapsicólogos la llaman energía PSI, pero todo es lo mismo, no quepa la menor duda. Wilbur Franklin, físico de la Universidad de Kent, refiriéndose a la fuerza PSI, expresa muy bien:

Pero seamos sinceros, no sabemos que es ni de dónde viene. Tan solo sabemos lo que no es. No hablamos de una fuerza del mimo modo que la física alude a las fuerzas, sino de algún tipo de influencia. Tengo la certeza que no es de índole electromagnética, nuclear, ni gravitacional. Es algo nuevo, algo excitante, algo que excede y supera todo lo que la física ha llegado realmente a saber”.

… W.J. Crawford, profesor universitario de Belfast, Inglaterra, realizó fundamentales estudios sobre el “que una inteligencia operadora”.
ectoplasma y las estructuras que adquiere al desplazarse para producir movimientos en los objetos cercanos. Crawford observó la producción de una materia blancuzca, transparente y nebulosa (ectoplasma) brotando de los dotados que adoptaba formas rígidas, como varas con las cuales se movían las cosas cercanas. Esa materia según él, no es el único componente, hay otro factor que parece encontrarse fuera de toda captación sensorial y que no sería otro

Crawford señala los grandes obstáculos que se interpusieron en su camino, dificultando la solución del misterio de las estructuras psíquicas. Sus descubrimientos, publicados en 1920, señalan una etapa decisiva para el conocimiento científico sobre la más enigmática y maravillosa materia universal. Continuó sus estudios y por algunos artículos fragmentados aparecidos después de su muerte (Agosto de 1920), había llegado a una conclusión casi definitiva en cuanto a la naturaleza y procedencia del ectoplasma, o exoplama, como él lo llamaba. Creo que su descubrimiento lo perdió.

Crawford, según sus propias declaraciones, era dirigido en toda sus experiencias por “operadores invisibles”, que le indicaban y autorizaba las pruebas a realizar. De su existencia no tenía dudas, por lo que cumplía sus instrucciones que eran recibidas por clave de golpes sobre una mesa … “

Crawford, en 1920, se suicida, poniendo fin en forma inexplicable a sus brillantes investigaciones”.

Casi para la misma época (1924) Gustav Geley, médico, Presidente del Instituto Metapsichque International y uno de los más destacados metapsiquistas que han existido, fallece en un extraño accidente de aviación. Había concurrido a sesiones de materialización con Frank Kluski en Varsovia, y de regreso a París ocurre el fatal hecho. Retirado Geley de entre los restos del aparato, aún aprisionaba entre sus manos una pequeña valija que contenía moldes ectoplasmáticos logrados durante esas sesiones con Kluski, material al cual él debió asignar gran valor. Ni aún la cercanía de la muerte lo decidió a abandonarlo. Lamentablemente todo quedó hecho trizas por el impacto de la caída.

Con los ovnis sucedieron hechos parecidos. Suicidios imprevistos de desatacados investigadores, entre ellos Maurice Jessup y el físico James Mc Donald. Lo sugestivo es que la trágica determinación siempre ocurre en momentos claves, cuando los investigadores parecen haber alcanzado una comprensión definitiva sobre el problema paranormal o extraterrestre, poseen una prueba firme, o han efectuado un descubrimiento importante.


Véase:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails