por Jim Marrs, Septiembre 2004
traducción de Ben Fishold
Enero 2010, Versión original
del Sitio Web JimMarrs
El descubrimiento casual, realizado por un granjero algodonero del área de Phoenix, de elementos compuestos de un solo átomo en los años 1970 puede haber abierto la puerta a: la energía libre ilimitada, la cura del SIDA y el cáncer, longevidad, velocidades más rápidas que la de la luz, antigravedad y mucho más, quizás incluso viajes en el tiempo o ínter-dimensionales.
¿Pero puede precipitar este descubrimiento nuevas políticas e incluso la guerra en la lucha para ganar el control sobre esta nueva tecnología? Y además, mientras este hallazgo ha sido asombroso para la ciencia moderna, parece que no es nada nuevo.
Como afirmaba el Eclesiastés 1:9 (Edición Nueva Internacional),
“Lo que ha sido será otra vez, lo que ha sido hecho será hecho otra vez; no hay nada nuevo bajo el sol.”
Hoy en día, varios eruditos han relacionado este alucinante descubrimiento con la mitología y las leyendas del pasado más lejano, especialmente las de la antigua Mesopotamia conocida actualmente como Irak.










