domingo, 28 de julio de 2013

Los Libros Malditos y los Hombres de Negro


Los Libros Malditos y los Hombres de Negro

por Fabio Zerpa

Los HOMBRES DE NEGRO representan una sinarquía que tiene como base (abominable, por cierto) hacer desaparecer los libros que hablan de los secretos de la Naturaleza, del lenguaje de los animales, de las fuentes de saber desconocidas que se encuentran latentes en el hombre.

Permanentemente la conspiración continúa de un modo silencioso e irreversible; sus huellas las podemos encontrar tanto en Oriente como en Occidente.

Libros tales como Die Rosenkreuzer; Zur Geschichte einer Reformation; La magia negra, de Estanislao de Guatia; Estudios de los Mahatmas, sus misterios y sus soluciones, de Saint Yves d'Alveeydre, desaparecieron sin dejar rastros. No obstante, he podido tener acceso a otros libros que se encuentran dentro de la categoría de los "prohibidos". Los más interesantes son, según mi criterio, El papiro Voynich, Nefer-Ka-Ptah y el Libro de Thot, y Las estancias de Dzyan.

EL DOCUMENTO VOYNICH

Las Islas Británicas se destacaron durante los siglos XVI al XVIII por su soberanía marítima y la hegemonía de su Armada. Fue un país que dio al mundo los más avezados "Lobos de Mar".

La idea de lanzarse a los mares y a su conquista fue de un solo hombre, de origen inglés: su nombre es John Dee.
Fue él quien concibió la idea de un meridiano básico: el de Greenwich, así como también fue él quien introdujo por primera vez dos globos terráqueos, que trajo desde Lovaina junto con los instrumentos de navegación marítima. Un solo hombre conquistó la fama que incluso hoy tienen las Islas Británicas como soberanas del mar. Pero, ¿quién era John Dee? Nació en Londres en el año 1527 y falleció en 1608. Era notorio por sus extraordinarios conocimientos de matemática y también por ser un destacado científico inglés.

Cursó estudios en la Universidad de Cambridge y se distinguió por su elocuencia e inteligencia. Inteligencia que, si bien lo llevó a ocupar posiciones destacadas, también fue la que lo condujo a la expulsión directa de la mencionada Universidad. John Dee era amigo de fabricar desde muñecos mecánicos hasta extrañas computadoras. Fue un cerebro excepcional, pues en 1540 nadie había pensado en construir algo así.

Durante el mes de junio, en la Universidad, se efectuó una representación de teatro de Shakespeare, a la que asistió lo más selecto de la sociedad británica. Para esa oportunidad, John Dee fabricó un enorme escarabajo mecánico, que provocó el pánico y causó que se suspendiera la función. Ello supuso que se procediera a la expulsión definitiva de este inquietante hombre de la Universidad de Cambridge. Los jueces dictaminaron que Dee había cometido... brujería. Para finalizar este breve comentario, el 23 de mayo de 1581 fue una fecha especialísima para John Dee, pues, tras varias tentativas en el terreno de la física y de la química, logró crear el "espejo mágico", un espejo de color negro, construido con antracita.

Este espejo se conserva intacto en el Museo Británico. La fórmula para mirar en él y descubrir mundos dimensionales se la llevó John Dee a la tumba.

John Dee dedicó gran parte de su vida a recorrer el mundo y coleccionar extraños escritos, que, por lo general, eran de papiro muy antiguo. Nunca se supo de dónde los sacaba, o quién se los conseguía.

Durante el reinado de Enrique VIII, el duque de Northumberland se dedicó a quitar de circulación todo escrito cuyo contenido fuese poco claro o tocase el tema de la brujería; para ello requisó todos los monasterios del reino, que eran los lugares por excelencia donde se guardaba por siglos semejantes obras.

El duque era amigo de Mr. Dee; en una oportunidad, realizando requisas, encontró en una pequeña abadía en el Condado de Essex un manuscrito cuyas páginas semejaban papiro. El texto estaba escrito en forma cifrada y había sido copiado del original (según rezaba el Prólogo) por Roger Bacon, considerado el gran mago de su siglo.

El Prólogo decía lo siguiente: "Esta es copia fiel del original que se encuentra guardado bajo las montañas que corren sobre la costa Oeste de un lejano lugar situado en el extremo sur del planeta".
Teniendo en cuenta que el "copista" del manuscrito, el científico Roger Bacon, había nacido en 1214 y dejado de existir en 1294, queda bien claro que no se había descubierto América, y sin embargo, de acuerdo a la mención del Prólogo, ese "lejano lugar" que tiene una cadena montañosa que corre sobre su límite Oeste: la Cordillera de los Andes, sería un país del extremo Sur de América.

Como ya se ha dicho, el Duque de Northunberland y John Dee eran amigos; cuando el primero encontró en Essex el manuscrito de Roger Bacon. Luego de leer el Prólogo y ver que las páginas interiores estaban escritas de forma cifrada, recordó que Mr. Dee era aficionado a coleccionar papeles extraños y se lo regaló.

John Dee trató de descifrarlo, pero no pudo. Sólo logró establecer que la primera parte del escrito decía que ese libro contenía "los secretos de los mundos olvidados y subyacentes".

En 1586 John Dee regala al emperador Rodolfo II el famoso libro-papiro. A partir de 1666 el misterioso documento pasa de mano en mano y recorre el mundo gratuitamente; nadie logra descifrarlo; hasta que en 1962 llega a Estados Unidos, y se encuentra a la venta hasta nuestros días. Su valor sobrepasa el millón de dólares; un tal Kraus, alemán residente en Nueva York, es quien lo tiene, esperando un posible comprador.

La historia del manuscrito, denominado en la actualidad Documento Voynich, es la siguiente:

Luego de la desaparición de Dee en 1608, nadie se ocupa del Documento Voynich hasta el año 1666, en que el doctor Marcue Marci, rector de la Universidad de Praga, envía el escrito al jesuita Kircher, experto en criptografía y codificación, para su interpretación; fue inútil, no logró desentrañar el misterio.

Se pierde el rastro del Documento hasta 1914, en que se lo vuelve a encontrar en el pueblo de Frascatti, Italia: era propiedad de unos jesuitas que allí tenían un convento, lugar donde se guardaba el Documento.

El famoso e indescifrable escrito tomará el nombre que actualmente lleva: Voynich, a causa de que el editorialista, W. Voynich, es quien compra a estos jesuitas el extraño documento en ese año. Se lo lleva a Estados Unidos. En 1916, un caballero de los tantos que habían sido consultados con la finalidad de descifrar el documento, el señor Adolph Cyrus Roidingereht, pide poder hacerlo, pues uno de sus antepasados había sido amigo de Roger Bacon y regaló a su pariente una guía de traducción de un código secreto que utilizaban los habitantes protohistóricos del extremo Sur del planeta y que actualmente obraba en su poder por derecho de legado.

Al poner el señor Roidingereht manos a la obra descubre que el libro hablaba de una civilización desaparecida cuyos integrantes eran seres de no más de un metro de altura, y que dominaban la fuerza de gravedad, que poseían máquinas que les permitían horadar la roca construyendo grandes ciudades subterráneas y que intercomunicaban con el resto del planeta por debajo de la Tierra; inclusive nombra una máquina llamada "Nilotrosa" (¿alguna relación entre el río Nilo, los egipcios y sus avanzados conocimientos de psicotrónica?).

Asimismo muestra un mapa celeste de un sector desconocido del firmamento donde aparentemente figuran dos lunas y dos soles.

Cada página del Documento está pintada de un color diferente, todos ellos muy vivos y brillantes, semejantes a los del aura humana. Sobre una de estas páginas hay una especie de diccionario de botánica con plantas dibujadas, que son muy singulares: algunas de ellas parecen tener ojos; son especies desconocidas en nuestro planeta.

Hasta aquí lo que pudo descifrar Roidingereht del Documento Voynich, pues el 22 de enero de 1917 desapareció misteriosamente sin dejar rastro: daba la impresión de haberse visto obligado a huir precipitadamente, pues su pipa aún humeaba sobre el cenicero; sin embargo, el indescifrable libro había quedado abierto en una de las partes donde figuraban los planos de una extraña máquina semejante a la de las turbinas de los modernos jets... a un costado de una hoja un modelo a escala de lo que sería en la actualidad el avión Concorde...

Posteriormente, en 1919, el decano de la Universidad de Pennsylvania, William Newbold, se dedicó a la tarea de continuar descifrando el Voynich.

En 1921, ante una rueda de prensa dijo haber descifrado cosas interesantísimas en el Documento y se dispuso a dar una serie de charlas sobre el particular, pero extrañamente, no pudo llevar a cabo esta tarea; luego se contradijo y cada vez fue más difícil llegar a él.

Los Hombres de Negro comenzaron su tarea de contra-ofensiva, el mundo no debe enterarse de que existen famosos "agujeros negros" en nuestra galaxia, ni tampoco la fuerza energética que en ellos se acumula.

Newbold comienza a recibir amenazas, algunas de ellas escalofriantes; muere en 1926 y, al igual que Bacon, se lleva el secreto a la tumba.

Sin embargo, aún hasta nuestros días es ardua la tarea de estos "conspiradores contra el conocimiento oculto"; somos muchos los que poseemos fotografías de las páginas del extraño documento. Es preciso que el mundo conozca el verdadero contenido del Voynich. Una pequeña parte del protohistórico documento dice así:

"Posee el ser humano una energía muy especial que se gesta en la parte superior del cerebro y su medida es la del ‘volucielo’. Esta es la tercera organización cerebral independiente, cuya sede se encuentra en la columna vertebral. Cada zona intervértebra tiene relación particular con el conocimiento asequible por el ser humano y actúa a modo de archivo o depósito. Las zonas intervértebras están relacionadas íntimamente con el conjunto ‘sonomedular’, que tiene, al igual que el volucielo, su centro de actividad en la parte superior de la cabeza".

Esto es una llamada de atención al mundo y a los Hombres de Negro. Al mundo porque el Documento Voynich habla de una "Tercera Organización Cerebral", que es aquella mediante la cual las civilizaciones desaparecidas lograron sus impresionantes conocimientos, dado que sabían poner en funcionamiento ese "sonomedular" cuya utilización significa descubrir nuestra identidad divina.

Ya es demasiado tarde para que los Hombres de Negro puedan rescatar la enorme cantidad de copias del Documento Voynich que circulan alrededor del planeta, y si seguimos descifrando el famoso pero no menos temible Documento, tal vez descubramos la verdadera identidad de este grupo cuya misión es implantar el "Reino de la Ignorancia" sobre nuestro viejo y querido planeta... Tierra.

NEFER-KA-PTAH Y EL LIBRO DE THOT

El Tarot es denominado "la Clave Universal". Es una llave perdida de una cerradura encontrada. Eliphas Levy dice al respecto:

"Era un alfabeto numeral y jeroglífico manifestado mediante caracteres y números una serie de ideas universales y absolutas; luego, una escala de diez números multiplicados por cuatro símbolos y unidos junto por doce figuras representando los doce signos del zodiaco, más cuatro genios, los de los cuatro puntos cardinales".

El nombre "Tarot" deriva de Thot, personaje mitológico anterior a los egipcios. El esplendor, la gloria y el tecnicismo conservado en la civilización egipcia tiene como base las enseñanzas del Libro de Thot. La antigüedad de ese libro es de 10.000 a 30.000 años. Thot, su creador, era un escriba atlante; se le representa como un ser humano con cabeza de ibis. Su morada era Hermópolis, ciudad a la que se accedía por túneles secretos, y se la sitúa subterráneamente; su entrada principal estaba bajo la Gran Pirámide o quizá bajo la Esfinge.

Las cartas de Tarot que corresponden a las láminas del Libro de Thot aparecen por primera vez en China en el año 1120. Luego su aparición se va extendiendo a lo largo del planeta con la siguiente cronología:

1227: En Italia aparecen las cartas de Tarot bajo el nombre de carticellas.

1240: El Sinodo de Wercester declara al Tarot "juego prohibido".

1329: Alemania, el obispo de Wurzburgo condena las "páginas y figuras del Tarot".

1332: En España, Alfonso XI ordena abstenerse del juego del Tarot.

1390: Aparecen los gitanos en el cuadrilátero de Bohemia. Llegan a España en 1427, siendo portadores de extraños mazos de naipes que utilizan como "método predilecto".

1546: Se produce el primer intento de referirse al Tarot como símbolo esotérico. Guillaume Postel llega de Oriente donde realiza estudios que lo llevan a la conclusión de que TARO-ROTA y ATOR son las cuatro letras del Tetragrammaton, que significa "nombre del Señor".

1868: Se encuentra el papiro de Turín, que es publicado en París. Al ser descifrado se puede leer en él la historia de una conspiración contra el Faraón y sus consejeros con la finalidad de asesinarlo sin que medie ninguna actitud humana; la forma de llevar a cabo la macabra tarea se encontraba escrita en un extraño libro que obraba en poder de los Sumos Sacerdotes de la Gran Pirámide; al ser descubierta la conspiración sus autores se suicidaron, pero el libro no apareció.

Thot. Entrando en la época de la civilización egipcia sabemos que el faraón Ramsés II poseía el verdadero Libro de Thot. Kaumás, su hijo, es depositario del libro del conocimiento oculto, que le enseñaba cómo descifrar y dominar los secretos de las tierras, el mar, el aire y los cuerpos celestes. Asimismo confería la facultad de asimilar el idioma de los animales, devolver la vida a los muertos y obrar sobre mentes distantes y cercanas. Sin embargo, aunque poseer estos prodigiosos conocimientos podía ser algo maravilloso, Kaumás no soporta, por alguna razón misteriosa, la presencia de este libro cerca de él y decide quemarlo. No obstante, el libro no logra ser pasto de las llamas; había una razón mágica pero coherente, al ser hijo del fuego, era incombustible. Entonces lo guarda en un lugar secreto donde, una vez colocado, ni él mismo podría tener acceso.

Sin embargo, alguien tuvo acceso al tan bien escondido "libro prohibido". Nefer-Ka-Ptah, hijo de faraones, era devoto adorador de sus dioses y tenía como maestro y guía a un antiguo sacerdote de la Gran Pirámide. Dicho sacerdote conocía la existencia del Libro de Thot y sabía también el lugar exacto donde lo había guardado Kaumás.

Pocos días antes de abandonar este mundo y sabiendo que su vida tocaba fin, el sacerdote llama a Nefer-Ka-Ptah y le pide que recupere el libro que se encuentra sumergido en el fondo del río, el Nilo, aunque en perfectas condiciones, pues estaba dentro de tres recipientes que encajaban perfectamente uno dentro del otro; el peso del "Portalibro de Thot" ascendía a varias toneladas.

El cofre era permanentemente custodiado por escorpiones, serpientes venenosas y una serpiente inmortal cuya procedencia se decía era interplanetaria y había sido depositada allá por los "Eternos Custodios del Libro de Thot".

Ante la imposibilidad de realizar él solo la tarea, Nefer-Ka-Ptah, se dirigió por ayuda a un sacerdote de Isis que era mago, y el que le proporcionó (según reza el papiro de donde fue extraída esta historia) un aparato mágico para elevar objetos muy pesados. Y pensamos nosotros, ya en los comienzos del siglo XXI, ¿cómo podían poseer los egipcios una grúa hidráulica que logró sacar del fondo del río la caja, que había reposado durante años en su líquido lecho, y cortó la serpiente inmortal en dos; cuidando de destruir una de las dos mitades para que no se uniera nuevamente, formando así una nueva serpiente inmortal?

Se dirigió con el Libro de Thot al palacio y, una vez allí, abrió la primera página; un extraño destello que emanaba del libro hirió su visión, no obstante continuó leyendo; aprendió a través de sus enseñanzas el lenguaje oculto de los números; la forma de comunicarse con aquellos seres que habitan galaxias muy lejanas; métodos de clarividencia por medio del estado puro de la conciencia; la situación exacta de las entradas a los mundos dimensionales y a los mundos subterráneos; pero aprendió una ciencia que lo llevaría irremediablemente al fin de sus días por medio de la destrucción: a construir el espejo mágico que no devuelve la imagen del que se mira en él, sino las horrendas entidades que suelen dominar los pequeños y grandes actos de aquellos que no han adquirido unidad de conciencia. Desde aquel momento, Nefer-Ka-Ptah no pudo mirarse más en ningún espejo que no fuera ése, pues ningún otro reproducía su imagen. Enloqueció y una noche se quitó la vida. Cuando lo encontraron, su cabeza se encontraba apoyada sobre un extraño espejo que reproducía fielmente la imagen del faraón Nefer-Ka-Ptah; su mano derecha aprisionaba "el libro prohibido".

Thot se había vengado desde su país "más allá del río" y lo había hecho de la manera más sencilla, a decir de su libro: "Obrando sobre la mente distante o cercana de otra persona".

En el año 300 a.C. reaparece nuevamente Thot, pero con otro nombre, el conocido Hermes Trimegisto, creador de la alquimia. Comienza entonces la etapa de los magos, más conocidos como alquimistas, cuyo conocimiento, según ellos mismos afirmaban, les había sido transmitido por medio de un libro que poseía Hermes; sin embargo, aquellos "alquimistas" que decían poseer el saber oculto por medio de un libro hermético, que no era otro que el Libro de Thot, sufrieron accidentes fatales.

Dentro del Corpus Hermeticus, hay un texto, el "Asclepius", en el que se comenta el poder casi absoluto que poseían las civilizaciones desaparecidas. Dice así:

"Nuestros antepasados construyeron estatuas y, mediante un libro desconocido y de una sabiduría inexplicable, lograron establecer contacto con la civilización que los precedió y éstos le enseñaron a crear almas; luego las estatuas sin vida se convirtieron en sus grandes dioses".

Luego continúa: "Estos señores que estaban presentes y en actividad en los tiempos en que Jesucristo vino a la Tierra se retiraron durante la decadencia de la civilización egipcia hacia su morada eterna e inmortal que se encuentra situada más allá de las montañas de Libia".

Sin embargo, nos preguntamos nosotros, que vivimos ya en el siglo XXI, ¿cómo circulan en este momento barajas de naipes denominadas Tarot? Se sabe que son copia bastante fiel de aquellas láminas que llevaron al desastre a Kaumás y a Nefer-Ka-Ptah.

La historia de la difusión de los Tarots comienza en los albores del siglo XV.
La Orden del Temple tuvo acceso en una oportunidad al ya famoso y temido libro de Thot: todo lo que hizo fue copiar las imágenes que ofrecían unas láminas y luego realizó un fichero de ellas, que llegan a nuestros días bajo el nombre de Barajas de Tarot.

Según Christian Pitois, funcionario de la época de Napoleón III, estos Tarots encierran el verdadero conocimiento oculto del Libro de Thot, pero al ser en este momento accesibles a cualquiera resulta mucho más fácil de lograr que sus secretos no sean revelados que si aún se lo catalogase de Libro Prohibido. Una ágil y estratégica maniobra de los Hombres de Negro para lograr mantener el verdadero secreto del Libro de Thot es permitir su natural circulación.

Evidentemente el ser humano aún no ha llegado a comprender que, cuanto más simple y puro es el conocimiento, es cuando verdaderamente encierra el gran secreto, el cual no se advierte por estar a la vista.

Se sabe que el Libro de Thot reposa tranquilo y custodiado por seres inmortales; sin embargo, no habrá de encontrarse nuevamente hasta el momento en que se logre penetrar en las cámaras subterráneas que aún permanecen inaccesibles para los investigadores.

LAS ESTANCIAS DE DZYAN Y MADAME BLAVATSKYUno de los libros más temidos y escondidos por los ocultistas, debido a su origen extraño e ignoto, es, sin lugar a dudas, Las estancias de Dzyan.

A finales del siglo XVIII y en los albores del XIX el astrónomo francés Bailley hace alusión a un libro llegado de la India, pero cuya procedencia era... venusina.

Ya en pleno siglo XX, Louis Jacolliot da al enigmático libro el nombre al que se hace referencia en esta parte.

Como uno más de la larga lista de libros cuyo contenido parece poseer dinamita, también éste determina que aquellos que lo poseen sufran extraños accidentes, por lo general fatales.

Sin embargo, es Madame Helena Petrovna Blavatsky quien por primera vez introduce Las estancias de Dzyan en lo que solemos llamar "nuestro planeta".

Extraña mujer, Madame Blavatsky. Una breve historia de su vida nos llevará mejor a encaminarnos por los peligrosos senderos de Las estancias de Dzyan.

Nació el 30 de julio de 1831, bajo el signo de Leo. Era una niña precoz que solía llamar la atención de cuantos la rodeaban. Se rebelaba contra toda rutina exigida. Era exclusiva, original, agotaba la paciencia de aquellos que fueron sus maestros de escuela; pero asombraba su enorme capacidad para aprender lenguas extranjeras, así como su facilidad para asimilar los conocimientos.

El secreto de su magnetismo residía en sus innegables y, a la vez, extraordinarios poderes psíquicos. Los elementos naturales innatos de los que se valía Helena Blavatsky para producir sus extraños fenómenos eran los siguientes:

1. Un enorme bagaje de conocimientos mágicos, sumados a su contacto con maestros ocultos.

2. Su formidable intuición en relación con los problemas filosóficos, el origen de las razas, los fundamentos de las religiones. Su enorme facilidad para descifrar símbolos cabalísticos sumamente primordiales.

3. Las circunstancias que rodeaban a su persona. Incendios voraces cuyas llamas no quemaban; aparición de dibujos y escrituras en papeles en blanco; materialización de objetos perdidos; campanas que sonaban sin que nadie las tocase, etc.

Madame Blavatsky tiene acceso al libro Las estancias de Dzyan de una forma misteriosamente dramática. El enigmático Libro de Dzyan (así lo llamó nuestra protagonista) se encontraba, y se encuentra aún en nuestros días, en la "Gran Biblioteca Universal" cuya "sede central" está situada en una enorme estancia de algo más de 250 m de profundidad bajo el cordón de la vertiente del Himalaya, y es propiedad del Rey del Mundo. Nadie, absolutamente ningún ser humano tiene acceso al Gran Libro de los Misterios Develados. No obstante, Helena Blavatsky tuvo acceso a él por "imposición" de su maestro.

Una tarde, encontrándose Madame Blavatsky en El Cairo, ve materializarse, ante sus acostumbrados ojos a este tipo de fenómenos, un libro que no poseía tapas sino que eran tablillas labradas de símbolos. Como comprendía todo tipo de simbología, comenzó a notar las enseñanzas que le brindaban esas tablillas y así tuvo acceso al conocimiento más extraordinario que puede tener el ser humano.

El coronel Olcott dejó de existir el 17 de febrero de 1907, en la India. Tuvo oportunidad de leer en vanas ocasiones manuscritos que él dejó a su amigo, Mr. Jefferson Crew, y cuyo hijo, a su vez, es en la actualidad uno de mis amigos.

Obran en poder de Jefferson Crew (hijo) aquellos papeles arriba mencionados, que son una especie de Diario que comienza el día 17 de febrero de 1879, día en que el coronel Olcott pisó por primera vez tierra hindú y donde permaneció hasta el día de su muerte.

Olcott era un gran amigo de Helena Blavatsky, al punto de haber recorrido el mundo a su lado, como amigo, protector y colaborador.

He ojeado el diario de Olcott muchísimas veces y se puede decir que, durante 28 años, este señor recopiló asuntos realmente interesantes sobre Blavatsky. En el capítulo que se refiere a Las estancias de Dzyan se lee lo siguiente, tomado directamente al dictado de Madame Blavatsky:

"La palabra ‘cainismo’ significa ‘Religión-Sabiduría’, una antigua religión, de más de 85 siglos, que fue patrimonio y fuente de enseñanza de aquellos seres que habitaban el planeta bajo el nombre de ‘Iniciados’, seres venidos de las estrellas.

La raza de los hombres venidos de las estrellas, ‘Iniciados’ de orden sumo, se denominaban: CAINA o INCA, que regían en aquel momento los pasos de la Humanidad y que luego volvieron a sus refugios subterráneos para seguir rigiendo, hasta nuestros días, los vacilantes y temerosos pasos de un mundo en decadencia que es la Tierra. Los cainas habitaban junto al Rey del Mundo.

Las palabras Dzan, Djan, Dzyan, Jana o Dhyana, no son otra cosa que la forma en que los cainas o incas denominaban a su ‘Religión-Sabiduría’.

Algunos de los pasajes de Las estancias de Dzyan son los siguientes:

1. El Eterno Padre, envuelto en sus siempre invisibles vestiduras, había dormitado una vez más por Siete Eternidades.

2. El Tiempo no existía, pues yacía dormido en el Seno Infinito de la Duración.

3. La Mente Universal no existía, pues no había vehículo para contenerla.

4. No había Desdichas porque no había quien la produjese.

5. Sólo había Tinieblas.

6. No había Silencio.

7. No había Sonido.

8. El Uno es Cuatro y los Cuatro toman para sí los Tres y su unión determina el Siete.

Olcott y Madame Blavatsky.El Libro de Dzyan contiene, entre otras cosas, la construcción de armas que funcionan por energía atómica. Quien pueda tener acceso a este libro excepcional creerá estar leyendo una novela de ciencia-ficción.

Los ocho pasajes que he mencionado nos dan la pauta de que hace ya cientos de siglos la energía atómica era utilizada y había desencadenado una catástrofe de enorme magnitud".

Hasta aquí lo expuesto por el coronel Henry Steel Olcott en su diario particular.

El hecho de haber tenido en su poder el famoso libro fue la causa de las vicisitudes vividas por Helena Blavatsky y que paso a enumerar:

Año 1852: Madame Blavatsky se dirige a la India, allí obtiene, se desconoce por qué mediación, un ejemplar completo del Libro de Dzyan; lo lleva con ella a todos lados y jamás se desprende de él. Es en esa época cuando es más notoria su predisposición paranormal; indudablemente era poseedora por ese entonces del "Secreto de la Gran Magia".

A partir de 1855, encontrándose en Calcuta, comienza a recibir avisos. En éstos se le dice que "si no devuelve a su verdadero dueño el Libro corre serio peligro". Ella hace caso omiso de estas amenazas y continúa utilizando el conocimiento oculto del libro.

En 1860 cae gravemente enferma, desconociéndose el mal que la aqueja, por no poder establecer los médicos un diagnóstico clínico acertado a causa de los extraños síntomas.

Hasta 1863, con el libro y la enfermedad a cuestas, huye de un lado a otro por Europa y Asia; la persiguen.

En el año 1870, cuando regresaba desde Oriente a bordo de un barco que cruzaba el Canal de Suez, se produce una explosión demoníaca que termina con el barco y sus ocupantes; sólo una persona y un objeto se salvan milagrosamente del atentado, Madame Blavatsky y el libro Las estancias de Dzyan.

En 1871 se dirige a Londres para dar una conferencia de Prensa. Alguien en medio de esa reunión dispara contra ella; cuando se logra apresar al presunto asesino, éste atestigua que no sabía lo que hacía; su mente fue teledirigida y no pudo resistir la orden. ¿Quién poseía o conocía en esa época poderes capaces de influir en la mente humana? ¿Tal vez ondas emitidas por una sensible maquinaria que funcionara con energía atómica?

Temerosa de que le roben el "Libro" que aún obraba en su poder, decide guardarlo en la caja fuerte de un moderno hotel inglés; el manuscrito desaparece sin dejar rastro.

Madame Blavatsky no cede en su intento de continuar dando a conocer el contenido del Libro. Reaparece nuevamente en público, pero esta vez asombra a todos: ha logrado, se desconoce por qué medios, otro ejemplar de Las estancias de Dzyan, otra vez escrito en un idioma desconocido para aquella época y aún para la actual, el "senzar"; según ella, idioma intergaláctico. Decide traducir parte del texto al inglés, y así lo hace; prueba de ello son los fragmentos que el coronel Olcott escribió en su Diario.

El presentar en un idioma conocido el perseguido libro da lugar a que sus Enemigos Desconocidos comiencen una acción despiadada que sumirá a Madame Blavatsky en un deplorable estado físico y mental.

Las estancias de Dzyan, escritas en senzar y traducidas al inglés, desaparecen misteriosamente de su lado. Helena Petrovna Blavatsky deja de existir en Londres en el año 1891; antes de su muerte, muy poco tiempo antes, escribe lo que pasaré a transcribir fielmente, obtenido nuevamente del diario del coronel H.S. Olcott, y cedido gentilmente por mi amigo Jefferson Crew (hijo):

"Yo, Madame Blavatsky, que pronto habré de morir, visto que estoy injustamente condenada, manifiesto que los fenómenos que son causa de mi prematuro fin continuarán por siempre jamás. Pero, muerta o viva, imploro a mis hermanos y amigos que no los den a conocimiento público para satisfacer la curiosidad de la gente que alega pretensiones científicas.

Sobre mi lecho de muerte, en Adyar, el 5 de febrero de 1885".

Una vez más encontramos a los Hombres de Negro en acción; en este caso, en particular a partir de 1855; consiguieron derrotar a Madame Blavatsky en 1891 y recuperar otro de los tantos libros cuyo contenido abriría las puertas de un mundo desconocido.

La conspiración contra el conocimiento oculto continúa; tal vez nunca acabe; el hombre del siglo XX perdió su capacidad de lucha por lograr la evolución perdida; aquella de la que nos habla o nos enseña a recuperarla el libro por el cual los Hombres de Negro llegan a... asesinar: Las estancias de Dzyan.

EL CONTENIDO DE LAS ESTANCIAS DE DZYANEntre los numerosos libros prohibidos con los que contaba Madame Blavatsky en su oculta biblioteca, se encontraba el enigmático Las estancias de Dzyan, del que recién hablábamos.

De origen desconocido y extraterrestre, su contenido era terrorífico y exquisito a la vez. Enseñaba la fuerza mágica que contenía el oro. Al hablar de los planetas aclara:

"Mercurio, como planeta astrológico, es más oculto y misterioso que el propio Venus, e idéntico al Mithra Mazdlita, el genio Deva establecido entre el Sol y la Luna, y el compañero perpetuo del Sol de la Sabiduría. Es el áureo Mercurio a quien los Hierofantes prohibían nombrar. Es el Argos que vela sobre la Tierra. Mercurio y el Sol son uno; Mercurio se halla tan cerca de la Sabiduría y de la Palabra de Dios (el Sol) que con los dos fue confundido".

Luego habla de las Matemáticas que conocemos y de aquellas que desconocemos. Al respecto dice textualmente en Las estancias de Dzyan:

"Cuando la ciencia oficial entre por la senda de la tolerancia, los hombres llegarán a abarcar la armonía del conjunto del Universo. Esa tolerancia sólo se encuentra en su totalidad en las Matemáticas, las cuales degeneraron en simples pruebas numéricas que invariablemente siempre acusan un error, admitido también por la ciencia oficial bajo el término ‘tolerante’. Pero el significado de esta palabra es ‘exactitud’; cuando la ‘tolerancia’ en términos matemáticos sea introducida dentro de la ciencia actual, las Matemáticas, cuna no de todas las ciencias sino de toda la energía que generó el planeta, serán mejor conocidas y comprendidas por la Humanidad. El mundo invisible está unido por una inextricable red matemática con el visible. Todo el secreto de la Tolerancia Matemática se encuentra alojado en el Principio de la Razón Inversa, o sea, el producto de dos variables, creciente la una y decreciente la otra. La fórmula pitagórica nos da la pauta de la ‘no tolerancia’ en Matemáticas; el original es:

X x Y = K

fórmula en la que X e Y son las dos variables, vale decir la dúa pitagórica y el K el valor constante de la siempre incognoscible Mónada, valor que tomado como sistema ecuacional para conocer la fórmula tolerante matemática que descorre los hilos que separan lo visible de lo invisible, debería ser tomado así: X2 = K. Al eliminar Y y quedarnos con X nos da la pauta de los "agregados" que se le han hecho a las matemáticas actuales para mantener secreto y oculto aquello que la Humanidad debe conocer.

X2 = K significa "como es arriba es abajo". Se trata de una de las leyes universales de El Kybalion, creado por Hermes.

Fabio Zerpa – Reproducido del libro "Los Verdaderos Hombres de Negro".
Más información en: Revista Digital el Quinto Hombre – http://www.fabiozerpa.com

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